Cómo empezar a hacer ejercicio desde cero

Cómo empezar a hacer ejercicio desde cero

 

El ejercicio es muy importante, hacerlo con cabeza marca la diferencia entre el ejercicio sano o la obsesión. Aún así, por siempre hay que empezar por el principio, si no has hecho ejercicio nunca, te toca ir poco a poco. Estos consejos te servirán.

Cómo empezar a hacer ejercicio desde 0 

Cuando eres principiante o amateur, empezar de cero en cualquier actividad, siempre requiere un primer paso que es de carácter mental.

En el ámbito de las actividades deportivas como por ejemplo puede ser el running, también.

En este post te voy a hablar de lo importante que es pasar de la fantasía a la realidad con el running y el modo de hacerlo, ya que sin ese paso no sabrás cómo empezar a hacer ejercicio desde cero.

Todo lo que es el tiempo de duración de los ejercicios, las distintas variantes de ellos y la forma de cuidar tu cuerpo cuando ya estás realizándolos, lo vamos a dejar a los preparadores físicos que son los que deben asesorarte cuando ya te ves capaz de seguir con constancia tus sesiones de running.

Salvando el caso de una seria prescripción médica que te fuerza obligatoriamente sin dilaciones de tiempo a ponerte en marcha, la gran mayoría de aspirantes a incorporar de manera responsable en su vida el running pasa por un periodo de asimilación, con más o menos intentonas.

Empieza por mentalizarte

Pueden pasar meses antes de que incorpores la rutina del running a tu vida de manera constante. Como bien sabes por tí o por verlo en los demás, la constancia debe ser innegociable contigo mismo para practicar de manera efectiva cualquier deporte y en el running no lo es menos.

Cierto es que dicha constancia no empezará de hoy para mañana, pero también debemos aceptarla previamente, para abrirle entre nuestros planes a dicha actividad ese hueco extra que necesitaremos muy próximamente.

Cuando aceptas que llevas un tiempo considerable concluyendo que debes hacer ejercicio físico y que de todas esas veces que te lo has planteado en ninguna has empezado a hacerlo consecuentemente, te acabas de posicionar en uno de los puntos claves para tomártelo ya en serio.

Y es que de nada te va a servir vivir indefinidamente nada más en el deseo de hacerlo: Iniciativas como comprarte la equipación de running, marcar fechas de comienzo en el calendario o comprometerte con otras personas, no funcionarán si antes no estás mentalizado.

Entre el famoso “desde cero” del que hablamos y el objetivo final de la constancia conseguido (aunque solo sea como amateur), hay que dar pasos que varían según la persona.

Encontrar el hueco de tiempo para el ejercicio físico

Si te gusta el running, encontrar el hueco de tiempo al principio, no suele resultar ningún problema o se trata de uno menor.

Puede ser cualquier hueco en la semana, ya que todavía no tenemos una perspectiva de apreciación lo bastante lejana para saber si llegaremos a ser o no constantes. Por lo tanto ya tenemos a nuestro favor otro paso que nos puede resultar fácil de dar.

Yo te recomendaría el tip de "instalarte" en el pensamiento aquel tan positivo que transmite la frase "si quiero de verdad, puedo".

A esta forma de pensar puedes añadirle otra muy eficaz que es la de las pequeñas metas. Un par de huecos de media hora a la semana no son mucho y a la vez pueden ser más que suficiente para ir teniendo tus primeras apreciaciones.

Fundamental: hacer ejercicio con moderación

Más joven o más maduro, procura por encima de todo ser moderado ya que estás todavía en ese “cero”. No olvides nunca adquirir un poco de flexibilidad a través de los estiramientos de los distintos grupos musculares de las piernas antes y después de cada sesión de running.

Llega incluso más lejos, pero siempre con calma: No hagas tus estiramientos con rebotes musculares fuertes, siente el músculo que estiras.

Abarca con ellos el cuerpo en general: cuello, hombros, brazos y torso. Y por supuesto, no te olvides de los más importantes, especialmente los grupos grandes de las piernas (glúteos, isquiotibiales, cuádriceps, gemelos...)

Durante los estiramientos, acompasa la respiración a cada ejercicio llenando bien tus pulmones y echando más aire del que tomas, tus músculos te lo agradecerán y rendirán mejor.

Ten en cuenta que una vez realizados esos dos ratos de running, con solo un par de días de intervalo tras ellos, te aparecerán sensaciones y pensamientos muy positivos: has pasado a la práctica y todo ha ido bien.

Mantener la constancia en el deporte

El comienzo de esta nueva fase en el running o cualquier otro ejercicio físico que es la de mantener la constancia, suele ir disminuyendo de dificultad conforme más practicamos.

Esto ocurre porque se empieza a convertir en parte de nuestra vida ya que empezamos a sentirnos en mejor forma física, respiramos mejor, descansamos bien al dormir y también ayudan unas grandes amigas de los corredores: Las endorfinas, que son liberadas por el sistema nervioso central y constituyen unos fantásticos antidepresivos naturales.

Todo esto hace que tu calidad de vida y tu autoestima mejoren considerablemente y facilita que la constancia en el running sea una realidad en tu vida; con ella “entrarás en sociedad” ya que incluso no te hará mucha gracia que haya días en los que tu rutina de corredor amateur te falte.